
Muchas veces antes de darte cuenta que estás padeciendo de esta enfermedad, por los síntomas puede parecer un resfrío a causa de una tos permanente, dolor de garganta y dificultad para respirar. Pero también suele venir acompañado con una sensación de ardor que va desde el pecho hasta la garganta (La famosa acidez), nauseas y dificultad para deglutir los alimentos.

Éstos entre otros son varios de los síntomas del famoso «Reflujo gástrico».
La manera que afecta en la voz suele ser a causa de una faringitis ó laringitis, causada por el reflujo que penetró el esófago y subió a la faringe. La causa se debe a una falla de la válvula gastroesofágica que no cierra adecuadamente.
El tabaquismo, la ingesta de algunos alimentos ácidos ó muy condimentados, el alcohol, una posible hernia de hiato, y sobretodo en estos tiempos… «El estrés» entre otros, suelen favorecer esta enfermedad. Sus síntomas son repetitivos, molestos y requieren urgentemente una visita al médico especialista.
Como resultado la persona que desea cantar pero está experimentando estos síntomas tendrá una voz disfónica, posiblemente asma o falta de aire para apoyar las notas, sentirá mucha tensión en la zona de la laringe y tendrá una constante carraspera que lo único que hará es seguir irritando más las cuerdas vocales.
¿¡Qué hacer!?
- Antes que nada sacar un turno con el médico especialista quién evaluará la gravedad de este asunto. Muchas veces son episodios de corta duración que con una dieta adecuada y una vida sana se revierten con facilidad.
- Hay anti-ácidos de venta libre que pueden ayudar a aliviar los síntomas, y remedios naturales para ayudar a aliviar la inflamación de faringe y laringe.
- Evitar los alimentos grasos, muy condimentados, fumar, tomar bebidas alcohólicas, hacer actividad física, etc.
- Un secretito muy importante es dormir semisentado por las noches para evitar que suba el reflujo ayudándonos con varias almohadas o levantando unos centímetros la cama en la parte superior donde nos recostamos.
- Como bien dijimos antes vivir una vida acelerada con una cabeza llena de preocupaciones y compromisos que quiere resolver todo a tiempo record, facilita esta sensación de ardor y de mareo. Practicar ejercicios de relajación, disfrutar de pequeños momentos, parar y respirar a conciencia. Disfrutar de la comida, comer mas despacio…el listado sigue.
Lamentablemente la mayoría de nosotros ya lo vivió, lo vive y lo vivirá…Cada tanto está bueno recordar lo importante que es cuidar nuestro cuerpo en su totalidad, de esta manera también cuidamos a nuestro único e irrepetible instrumento…La voz!!